Me faltan las palabras (Soneto. Para ti, mi querido amigo Salva, en el día de tu cumpleaños)
Como siempre, me falta diccionario,
no sé como decirte que te quiero,
le faltan cien palabras a mi esmero
al subir a tu torre y campanario.
Te quiero porque eres legionario,
compadre, camarada y compañero,
te quiero porque eres el somero
viento, cauce y caudal en el sagrario
de tu pecho, acogiéndome, sin más,
abierto, tolerante, cariñoso,
entregado, sin dudas, sin “quizás”.
Doy gracias a los Dioses y a lo Eterno
por este amor de amigos, tan gozoso.
Estarás … para siempre en mi cuaderno.
José Galeote Matas (España)
P.D. Hoy eres un año más sabio, más persona, más poeta, más amigo, y más bizarro en tu corazón y alma. He alzado mi copa, con un buen vino español, brindando por ti, y he rogado a mis Dioses y a tu Dios que derramen sobre ti todas sus bendiciones. Te quiero, mi amigo.
¿Cómo no sumarme, José, a esta felicitación?, que en cuanto a contenido, podría llevar la firma de cualquiera.
Cuando empecé en esto, hace más o menos dos años, pensaba que el mundo de la poesía y del poeta, era algo bastante aislado de la realidad, y que entre ambos se creaban su propio paraguas, para que nadie ajeno pudiera guarecerse debajo.
Aunque he comprobado que realmente es así, también he comprobado, que hay mucho poeta de boquilla, que a poco que escriben cuatro letras, ya tienen su propio paraguas.
Y te preguntaras ¿a qué viene este rollazo?
Pues porque considero a nuestro amigo común, uno de los poquísimos Poetas, con los que afortunadamente, cuenta este portal.
Quizás este yo equivocado, pero creo que ese calificativo está en estos lares, infravalorado.
Salvador es un corazón por encima de cualquier cosa, amén de la mano amiga que está siempre, educado hasta en los momentos, donde a cualquiera se le acabaría el aguante.
Como Poeta… no conozco a nadie que haya dicho tanto, de tantas formas distintas (estructuras), esto, y sin ánimo de ofender, es lo que yo entiendo por un poeta real; y sin embargo va sin paraguas y mojándose si llega el caso…¿quién da más.?
No soy mucho de babéo, y lo sabéis los dos, como también, que me gusta llamar a las cosas por su nombre.
¿Cómo no sumarme a esta felicitación?
El que no piense así de Salvador, es que no lo conoce, o como te dije una vez, padece de estreñimiento crónico.
Brindo (a pesar de mis pesares) por su humildad hecha poesía, y por su poesía que desprende la humildad, que sólo puede manar de un gran Poeta, y mejor persona.
Un abrazo José, buen soneto, con el que me identifico: y otro, por supuesto para el homenajeado, que en cuanto se ausenta su dama voladora, todos salimos ganando. (Esto no tiene que ver con hembras... que te conozco.)