BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cansancio? Qué optimista eres.
Te debilita la medicina interior,
desmenuzándose como breves núcleos,
electrones desatando, su furia de azufre.
Te oxigena la maldición del día,
participios en ribetes dorados, quizás
un ave, que regresa aturdida.
Cansancio? Ave que retorna
nunca encontró su nido vacío.
Te oprime un dedo en lo malsano
de la noche, un muslo con piel familiar,
te corrige constantemente, una conducta
pesimista.
Y por qué? Y para qué? Hay tanto silencio
que las huellas apenas oprimen latidos de alcanfor.
Una nube arrastra su vientre en lo alto del verano,
donde no hay calefacción.
Una nube.
©
Te debilita la medicina interior,
desmenuzándose como breves núcleos,
electrones desatando, su furia de azufre.
Te oxigena la maldición del día,
participios en ribetes dorados, quizás
un ave, que regresa aturdida.
Cansancio? Ave que retorna
nunca encontró su nido vacío.
Te oprime un dedo en lo malsano
de la noche, un muslo con piel familiar,
te corrige constantemente, una conducta
pesimista.
Y por qué? Y para qué? Hay tanto silencio
que las huellas apenas oprimen latidos de alcanfor.
Una nube arrastra su vientre en lo alto del verano,
donde no hay calefacción.
Una nube.
©