Es tan grande el amor
que me brindaron tus manos
sosteniendo las mías tan vacías
cuando la vida me arrebataba
lo que más quería.
Es tan difícil describir
la nobleza de tu mirada
que iluminaba mis noches
de desvelos y tristezas
con la luz de tu alma.
Es tan noble agradecer
el amor que me hacías sentir
con tus abrazos silenciosos
que me protegían de los fantasmas
y los miedos que me acechaban.
Es tan triste (para ti) esta despedida
tan dolorosa y necesaria para mi.
No deseo perder tu amistad
quiero ser leal contigo y conmigo.
Voy a descubrir en mi interior
el verdadero sentimiento que siento por ti.
Espero que a la vuelta de mi viaje
encuentre tu mirada, tus abrazos
y tu alma enamorada.
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