Tanto ruido,
y a la vez no se oye nada,
sólo los latidos,
interrumpen la velada.
Tantas palabras,
sin pronunciarse,
una mirada,
y parece que todo se acaba.
En cualquier momento,
se oye el estruendo,
yo oigo los gritos,
de mi corazón latiendo.
Mente y corazón,
entran en batalla,
parece que gana la razón,
pero la esperanza la calla.
Tanto ruido,
y tantas palabras,
en un silencio interminable,
mientras cruzamos la mirada.
Se hace el silencio,
por fin termina la guerra,
adiós nos decimos,
y me hundo en la tierra.
Pues acabo sumergido,
en el silencio,
de las palabras que no pronuncié,
del sentimiento que no liberé.
Entre tantos sonidos,
y tú no escuchaste nada,
y aún siendo yo el único que lo escuchó,
fue mi silencio el que me mató.
y a la vez no se oye nada,
sólo los latidos,
interrumpen la velada.
Tantas palabras,
sin pronunciarse,
una mirada,
y parece que todo se acaba.
En cualquier momento,
se oye el estruendo,
yo oigo los gritos,
de mi corazón latiendo.
Mente y corazón,
entran en batalla,
parece que gana la razón,
pero la esperanza la calla.
Tanto ruido,
y tantas palabras,
en un silencio interminable,
mientras cruzamos la mirada.
Se hace el silencio,
por fin termina la guerra,
adiós nos decimos,
y me hundo en la tierra.
Pues acabo sumergido,
en el silencio,
de las palabras que no pronuncié,
del sentimiento que no liberé.
Entre tantos sonidos,
y tú no escuchaste nada,
y aún siendo yo el único que lo escuchó,
fue mi silencio el que me mató.