Sostengo entre mis manos
las caricias encendidas de tus versos,
mi sangre apasionada se diluye en la copa de vino
donde quedó grabado las huellas de tus besos.
Sobre la piel desnuda de mis lunas
se desmaya la sonrisa del corazón,
oigo la voz agonizante del viento
que en sus alas lleva escrito un adiós.
Solo escribo palabras que gritan mi alma
dejo volar como gaviotas a orilla del mar
y caerán heridas sobre la playa...
como las que llevo en en el alma.