Dvaldés
Poeta que considera el portal su segunda casa
Al Galope de tus Ojos
Remontando al galope de tus ojos
he mirado a su luz de primavera,
a tu cuerpo fragante de pradera,
a tus cielos bañados de sonrojos.
Recorriendo tus bosques de melojos
aprecié la cosecha venidera,
a los ríos que bañan tu frontera
y bebí de sus brazos sin cerrojos.
Admirando las aves de tu cante
congelé melodías del revuelo,
que despliega la vibra de tu boca.
Me entregué a la brisa delirante,
al surcar de tus alas terciopelo
y a tu sombra canela que sofoca.
Dvaldés
Remontando al galope de tus ojos
he mirado a su luz de primavera,
a tu cuerpo fragante de pradera,
a tus cielos bañados de sonrojos.
Recorriendo tus bosques de melojos
aprecié la cosecha venidera,
a los ríos que bañan tu frontera
y bebí de sus brazos sin cerrojos.
Admirando las aves de tu cante
congelé melodías del revuelo,
que despliega la vibra de tu boca.
Me entregué a la brisa delirante,
al surcar de tus alas terciopelo
y a tu sombra canela que sofoca.
Dvaldés