Las lluvias del invierno recomiendan
una apartada habitación, cristales
por donde ver el agua en los eriales,
y nostálgicos libros que se entiendan
cuando pausadamente filosofan
sobre el triste pasar de nuestro paso,
las vidas que se viven al acaso,
y las alcachofas que se alcachofan
ateriadas de sombra en los canteros
de los crueles diciembres, ventisqueros
que les hielan el alma entre sus grietas..
Libros así, y novelas, y poetas
de dulces símiles y tiernos cánticos,
poetas modernistas y románticos,
airosos, atrevidos sin exceso,
y sobre todo tristes como un hueso..
Las lluvias recomiendan eso.
una apartada habitación, cristales
por donde ver el agua en los eriales,
y nostálgicos libros que se entiendan
cuando pausadamente filosofan
sobre el triste pasar de nuestro paso,
las vidas que se viven al acaso,
y las alcachofas que se alcachofan
ateriadas de sombra en los canteros
de los crueles diciembres, ventisqueros
que les hielan el alma entre sus grietas..
Libros así, y novelas, y poetas
de dulces símiles y tiernos cánticos,
poetas modernistas y románticos,
airosos, atrevidos sin exceso,
y sobre todo tristes como un hueso..
Las lluvias recomiendan eso.