Recuerdo una vez
cuando fuiste a la casa,
no tenías maquillaje alguno
pero libre la belleza para hacerme volar.
A veces manejo lejos
por calles del fin del mundo
para expulsarte al mundo del olvido,
pero hasta allá vas tú.
No hay lugares,
meses, momentos, ni siquiera
sueños donde no seas santuario
para mis poemas.
Recuerdo
ese comienzo, tan amoroso
y complicado hoy de agotar
al oír tu voz.
Fidel Guerra, Oregon, Marzo 22, 2020.
cuando fuiste a la casa,
no tenías maquillaje alguno
pero libre la belleza para hacerme volar.
A veces manejo lejos
por calles del fin del mundo
para expulsarte al mundo del olvido,
pero hasta allá vas tú.
No hay lugares,
meses, momentos, ni siquiera
sueños donde no seas santuario
para mis poemas.
Recuerdo
ese comienzo, tan amoroso
y complicado hoy de agotar
al oír tu voz.
Fidel Guerra, Oregon, Marzo 22, 2020.