kmirios
Poeta recién llegado
Hoy entre las lágrimas y la melancolía,
de aquellos soleados días,
donde todavía sonreía,
donde tenía ganas de reír,
y había esperanza de vivir.
Hoy terminan aquellos días,
de falsa felicidad,
de vivir de engaños,
creyendo en las palabras vacías de los demás.
Hoy suelto aquella paloma,
que en mi mano esta,
que no liberaba por mi ego,
por esa idea de falsa felicidad,
manipulada por el ego de los demás.
Hoy cambio de rumbo,
como ya es costumbre,
cambie mis días falsamente soleados,
y falsamente felices,
por nueves negras reales,
por lágrimas no tan superficiales,
y hoy desde las cenizas de mi propio llanto,
resurjo como un fénix en busca de libertad,
de un nuevo cielo.
Hoy abro mi mano,
y hasta mi corazón,
con aquello que mucho dolió,
y que sin más explicación se marcho.
Hoy entre el vacío más profundo,
y con el dolor latente,
suelto esa daga que rompía mis manos,
y se clavaba lenta y silenciosamente en mi interior,
rompiendo cada recuerdo de felicidad,
de alegría,
provocando aquella sensación de llanto interminable.
Hoy por fin declaro que seré libre,
que volare sin ataduras
aunque mi corazón sangre en su interior,
la llama del fénix resurge en mi intención,
por que hoy por fin,
en dos pies enteniendo quien soy,
y mis sueños a seguir.
Adiós, hoy y siempre paloma,
gracias por todos los sacrificios nefastos,
las lecciones convertidas en lágrimas,
y el inmenso dolor,
que en el tiempo solo sera un llanto más,
que por fin voló.
de aquellos soleados días,
donde todavía sonreía,
donde tenía ganas de reír,
y había esperanza de vivir.
Hoy terminan aquellos días,
de falsa felicidad,
de vivir de engaños,
creyendo en las palabras vacías de los demás.
Hoy suelto aquella paloma,
que en mi mano esta,
que no liberaba por mi ego,
por esa idea de falsa felicidad,
manipulada por el ego de los demás.
Hoy cambio de rumbo,
como ya es costumbre,
cambie mis días falsamente soleados,
y falsamente felices,
por nueves negras reales,
por lágrimas no tan superficiales,
y hoy desde las cenizas de mi propio llanto,
resurjo como un fénix en busca de libertad,
de un nuevo cielo.
Hoy abro mi mano,
y hasta mi corazón,
con aquello que mucho dolió,
y que sin más explicación se marcho.
Hoy entre el vacío más profundo,
y con el dolor latente,
suelto esa daga que rompía mis manos,
y se clavaba lenta y silenciosamente en mi interior,
rompiendo cada recuerdo de felicidad,
de alegría,
provocando aquella sensación de llanto interminable.
Hoy por fin declaro que seré libre,
que volare sin ataduras
aunque mi corazón sangre en su interior,
la llama del fénix resurge en mi intención,
por que hoy por fin,
en dos pies enteniendo quien soy,
y mis sueños a seguir.
Adiós, hoy y siempre paloma,
gracias por todos los sacrificios nefastos,
las lecciones convertidas en lágrimas,
y el inmenso dolor,
que en el tiempo solo sera un llanto más,
que por fin voló.