* Recibí un comentario en forma de décima en mi blog, sobre mi soneto: "Volver a escribir" comentario que sinceramente, me emocionó.
El comentario es un poema: "El papel amarillo" de Salvador, de nuestro amigo gran poeta y mejor moderador Lesmo, un poema transparente como su persona, luminoso como toda su poesía, y para la sensibilidad del que esto escribe es hermoso, muy hermoso....
Tal vez estoy cometiendo un error al compartir mis emociones, tal vez no sea el foro adecuado y debiera publicar este texto, junto a los poemas, en otro foro, pero es aquí donde tengo amigos/as que también lo son de Salvador, y estoy seguro, que se alegrarán de leerlos.
Pido perdón si acaso me salté alguna norma de Mundopoesía.
El comentario es un poema: "El papel amarillo" de Salvador, de nuestro amigo gran poeta y mejor moderador Lesmo, un poema transparente como su persona, luminoso como toda su poesía, y para la sensibilidad del que esto escribe es hermoso, muy hermoso....
Tal vez estoy cometiendo un error al compartir mis emociones, tal vez no sea el foro adecuado y debiera publicar este texto, junto a los poemas, en otro foro, pero es aquí donde tengo amigos/as que también lo son de Salvador, y estoy seguro, que se alegrarán de leerlos.
Pido perdón si acaso me salté alguna norma de Mundopoesía.
Volver a escribir
(PepeSori)
Vuelvo a la intimidad de mis rincones
y al silencio apartado de la ausencia;
a la serena luz de mi conciencia
y a esta mesa algo ajada en sus marrones.
Vuelvo a la intimidad sin emociones
que preñen a las rimas con cadencia,
vuelvo para escribir, en la creencia
que mis versos son bellas oraciones.
¡Cuántas veces confundo mi lamento!
No encuentro el acomodo necesario
que encienda otra vez a mi poesía.
Y el papel de este folio amarillento
esperará la tinta que a diario
alimenta mi pluma en su porfía.
El papel amarillo
(Lesmo)
Momentos solitarios de sosiego
que te encienden la llama del pabilo
y en el alma también un tenue fuego
que se agranda en las piedras y el sigilo.
Es tu llama, poeta, que en el viento
no se apaga por ser del sentimiento.
Si el papel amarillo se ha quedado
esperando a tu pecho que se abra,
pon, entonces, en negro tu palabra
para verlo, de pronto, blanqueado.
Con un abrazo, amigo mío.
Salva.
Al hilo de un papel amarillo, para Lesmo
(PepeSori)
Es tu letra una voz que desde Vigo,
va templando palabras del idioma,
y alza el vuelo al igual que una paloma
mensajera de versos que bendigo.
Bajo el pico, la espiga de un buen trigo,
áureo y repleto, donde asoma
el papel amarillo en un diploma
con la luz y el afecto del amigo
La distancia se queda aquí conmigo
en este cielo gris que se desploma;
y sus nubes me sirven como abrigo
para dejar, tras este punto y coma,
mi abrazo de amistad como testigo
y un soneto cargado de tu aroma.
Otro abrazo para ti Salvador
(PepeSori)
Vuelvo a la intimidad de mis rincones
y al silencio apartado de la ausencia;
a la serena luz de mi conciencia
y a esta mesa algo ajada en sus marrones.
Vuelvo a la intimidad sin emociones
que preñen a las rimas con cadencia,
vuelvo para escribir, en la creencia
que mis versos son bellas oraciones.
¡Cuántas veces confundo mi lamento!
No encuentro el acomodo necesario
que encienda otra vez a mi poesía.
Y el papel de este folio amarillento
esperará la tinta que a diario
alimenta mi pluma en su porfía.
El papel amarillo
(Lesmo)
Momentos solitarios de sosiego
que te encienden la llama del pabilo
y en el alma también un tenue fuego
que se agranda en las piedras y el sigilo.
Es tu llama, poeta, que en el viento
no se apaga por ser del sentimiento.
Si el papel amarillo se ha quedado
esperando a tu pecho que se abra,
pon, entonces, en negro tu palabra
para verlo, de pronto, blanqueado.
Con un abrazo, amigo mío.
Salva.
Al hilo de un papel amarillo, para Lesmo
(PepeSori)
Es tu letra una voz que desde Vigo,
va templando palabras del idioma,
y alza el vuelo al igual que una paloma
mensajera de versos que bendigo.
Bajo el pico, la espiga de un buen trigo,
áureo y repleto, donde asoma
el papel amarillo en un diploma
con la luz y el afecto del amigo
La distancia se queda aquí conmigo
en este cielo gris que se desploma;
y sus nubes me sirven como abrigo
para dejar, tras este punto y coma,
mi abrazo de amistad como testigo
y un soneto cargado de tu aroma.
Otro abrazo para ti Salvador
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