BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Realzas con tu voz,
un periodo de sombras.
Desterrados los gestos
sombríamente, apacientas
legados de infamias, oportunismos
de ermitaños. Deslizas
suave, la mano, hasta alcanzar
la fronda que emite sonidos
de pájaros, y en mitad de la angustia,
alzas poderosa tu voz de medianía.
Embelleces el tronco podrido de los
árboles que, dormidos sobre sí mismos,
distancian lo que en tu eco, persiste.
Dame, sí, por favor, el seno de tu gloria,
el pecho altivo que reconoce tristeza y légamo.
©
un periodo de sombras.
Desterrados los gestos
sombríamente, apacientas
legados de infamias, oportunismos
de ermitaños. Deslizas
suave, la mano, hasta alcanzar
la fronda que emite sonidos
de pájaros, y en mitad de la angustia,
alzas poderosa tu voz de medianía.
Embelleces el tronco podrido de los
árboles que, dormidos sobre sí mismos,
distancian lo que en tu eco, persiste.
Dame, sí, por favor, el seno de tu gloria,
el pecho altivo que reconoce tristeza y légamo.
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