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Sauce Milenario

Javier B

Poeta fiel al portal
La muerte me mostró sus negras fauces
cuando sangré de amor, cuando te fuiste
envuelta en un rumor de noche triste;
mas yo, que sigo en pie como los sauces,
que he visto en tus pupilas el destierro,
atenderé a las voces que me llaman
de sueños que a las penas embalsaman,
y llevan mitos grises a su entierro.

Porque al final del rastro de cristales
que deja cada lágrima furtiva,
mas allá de un poema a la deriva,
vagando en este mar de vendavales,
yo sigo siendo luz y no tinieblas
como ladrón de versos en la noche;
porque soy la sonrisa en el reproche,
y el huerto en el Edén que ya no pueblas.

Colgada de un adiós me viste a punto
de lapidar mi vida en tu abandono;
no temas, no hay rencor, yo te perdono
desde la tumba de un amor difunto
que quiso ser amigo y no adversario
de tus sueños cansados, ya sin fe;
no sufras mas por mí, yo sigo en pie
enhiesto como un sauce milenario.

- Javier
 
La muerte me mostró sus negras fauces
cuando sangré de amor, cuando te fuiste
envuelta en un rumor de noche triste;
mas yo, que sigo en pie como los sauces,
que he visto en tus pupilas el destierro,
atenderé a las voces que me llaman
de sueños que a las penas embalsaman,
y llevan mitos grises a su entierro.

Porque al final del rastro de cristales
que deja cada lágrima furtiva,
mas allá de un poema a la deriva,
vagando en este mar de vendavales,
yo sigo siendo luz y no tinieblas
como ladrón de versos en la noche;
porque soy la sonrisa en el reproche,
y el huerto en el Edén que ya no pueblas.

Colgada de un adiós me viste a punto
de lapidar mi vida en tu abandono;
no temas, no hay rencor, yo te perdono
desde la tumba de un amor difunto
que quiso ser amigo y no adversario
de tus sueños cansados, ya sin fe;
no sufras mas por mí, yo sigo en pie
enhiesto como un sauce milenario.

- Javier


En esa maravillosa linea de poesía intimista tan tuya.

Un abrazo.
 
Maravillosa composición, versos brillantes y elocuentes , con la exquisita métrica a la que acostumbras . Una gran obra. Un abrazo.

Paco
 
Última edición:
Como siempre, excelente poema, poeta. Saludos.
 
Maravillosa composición, versos brillantes y elocuentes , con la exquisita métrica a la que acostumbras . Una gran obra. Un abrazo.

Paco
Estimado Paco,

Te agradezco tu generoso comentario y te saludo con afecto. Cuidense mucho

Javier
 
La muerte me mostró sus negras fauces
cuando sangré de amor, cuando te fuiste
envuelta en un rumor de noche triste;
mas yo, que sigo en pie como los sauces,
que he visto en tus pupilas el destierro,
atenderé a las voces que me llaman
de sueños que a las penas embalsaman,
y llevan mitos grises a su entierro.

Porque al final del rastro de cristales
que deja cada lágrima furtiva,
mas allá de un poema a la deriva,
vagando en este mar de vendavales,
yo sigo siendo luz y no tinieblas
como ladrón de versos en la noche;
porque soy la sonrisa en el reproche,
y el huerto en el Edén que ya no pueblas.

Colgada de un adiós me viste a punto
de lapidar mi vida en tu abandono;
no temas, no hay rencor, yo te perdono
desde la tumba de un amor difunto
que quiso ser amigo y no adversario
de tus sueños cansados, ya sin fe;
no sufras mas por mí, yo sigo en pie
enhiesto como un sauce milenario.

- Javier

Hola Javier, ese sauce milenario, que se desprende de tu hermosa poesía, que revuelve mis más profundas emociones, me sacude hasta las lágrimas.
Describes esa pena tan profunda, esa herida de un amor se ha perdido y ese sauce milenarios eres tu, lo imagino a la orilla de un río solitario, que no quiere ser olvido.
Gracias por regalarnos lo mejor de ti, tus sentimientos.-
 
La muerte me mostró sus negras fauces
cuando sangré de amor, cuando te fuiste
envuelta en un rumor de noche triste;
mas yo, que sigo en pie como los sauces,
que he visto en tus pupilas el destierro,
atenderé a las voces que me llaman
de sueños que a las penas embalsaman,
y llevan mitos grises a su entierro.

Porque al final del rastro de cristales
que deja cada lágrima furtiva,
mas allá de un poema a la deriva,
vagando en este mar de vendavales,
yo sigo siendo luz y no tinieblas
como ladrón de versos en la noche;
porque soy la sonrisa en el reproche,
y el huerto en el Edén que ya no pueblas.

Colgada de un adiós me viste a punto
de lapidar mi vida en tu abandono;
no temas, no hay rencor, yo te perdono
desde la tumba de un amor difunto
que quiso ser amigo y no adversario
de tus sueños cansados, ya sin fe;
no sufras mas por mí, yo sigo en pie
enhiesto como un sauce milenario.

- Javier

Excelente poema enmarcado elegantemente en octavas reales el que nos compartes amigo Javier, proyectando nobles sentimiento a pesar del abandono de la persona amada.

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La muerte me mostró sus negras fauces
cuando sangré de amor, cuando te fuiste
envuelta en un rumor de noche triste;
mas yo, que sigo en pie como los sauces,
que he visto en tus pupilas el destierro,
atenderé a las voces que me llaman
de sueños que a las penas embalsaman,
y llevan mitos grises a su entierro.

Porque al final del rastro de cristales
que deja cada lágrima furtiva,
mas allá de un poema a la deriva,
vagando en este mar de vendavales,
yo sigo siendo luz y no tinieblas
como ladrón de versos en la noche;
porque soy la sonrisa en el reproche,
y el huerto en el Edén que ya no pueblas.

Colgada de un adiós me viste a punto
de lapidar mi vida en tu abandono;
no temas, no hay rencor, yo te perdono
desde la tumba de un amor difunto
que quiso ser amigo y no adversario
de tus sueños cansados, ya sin fe;
no sufras mas por mí, yo sigo en pie
enhiesto como un sauce milenario.

- Javier
Excelentes octavas reales,Javier. Ha sido una suerte entrar y encontrarme con tu poesia, porque conforta la buena poesia. Las tres octavas son fantásticas, y me ha gustado mucho este verso"porque soy la sonrisa en el reproche", aunque en general me ha ha gustado todo.Felicidades.
Recibe un abrazo cordial.
Isabel
 

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