Este encierro de letras es peor.
Trepan arterias y se ramifican
por arbustos custodios de una flor
cuando los miedos se desmistifican.
Y qué cabida tiene así el horror
si siempre con ejemplos te lo explican.
Bien, elijo pensar en ti mejor.
En todos tus consejos cuando aplican.
Ve quitando el cerrojo de tu puerta
y escribe como sabes que tú escribes
sabiéndote tempranamente muerta.
Escribe todo aquello que concibes
y de una vez por todas ya despierta.
Verás recién después lo que recibes.