Miguel Mercurio
Poeta recién llegado
Llévame raudo, chiquilla,
por el levadizo puente
hacia la mágica fuente
que brota pura en tu orilla.
Del mundo una maravilla
donde entregan su reflejo
ante el cristalino espejo
un tibio sol matutino
y una luna de platino
para mí, mudo y perplejo.
Dame pronto de beber
de sus aguas deseadas
en gotas almibaradas
savia para florecer.
Dame pues quiero saber
si es su líquido elixir
el que logra convertir
a las ranas en apuestos
príncipes bien peripuestos
y mi amor hace surgir.
por el levadizo puente
hacia la mágica fuente
que brota pura en tu orilla.
Del mundo una maravilla
donde entregan su reflejo
ante el cristalino espejo
un tibio sol matutino
y una luna de platino
para mí, mudo y perplejo.
Dame pronto de beber
de sus aguas deseadas
en gotas almibaradas
savia para florecer.
Dame pues quiero saber
si es su líquido elixir
el que logra convertir
a las ranas en apuestos
príncipes bien peripuestos
y mi amor hace surgir.