Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tomados de la mano
el azul y el amarillo
cubren juntos el camino
hacia el verde.
Lógico es pensar
que el azul de los cielos
conmovido hasta el límite
por la sequedad de la roca
abra labios suntuosos
en su dilatado seno,
deje huellas transparentes
en los cabellos del río.
De igual manera
la cometa multicolor
de brazos abiertos
y cálido dardo
de conspicua mirada,
deja laberintos
en los espejos marinos,
polvo cegador
en las esquinas de la noche.
Y allí
juntos,
tomados de la mano
azul y amarillo,
cada uno en lo suyo
pero al fin en todo,
curvan sus labios
arman las risas
ponen los verdes
que el viento precisa.