Recuerdo su junquillo

Förüq

ÚNICO
Recuerdo su junquillo





Breas, auras perfumadas
al noble sabor que es siempre;
cardito, flor amable,
mi contento que imagino
en esa avecilla vistosa
irisada, al saber preso,
que todo abarca,
a pálpitos veloces
imagino,
sonar sin acento,
recuerdo amigable,
retemblar entre yedras jóvenes,
a un tercio de edad mejor,
no pregunto,
delicia en vilo sin cuerda,
existencia, oh traidora,
como frágil lirio núbil imagino,
ojo en silencio puesto,
oh reverbera azar misterioso,
en verde flor de piedra,
ay espíritu en secuaz fecundidad,
vil idea,
mundo incierto no comprende
lo que te amo,
ni acuso, mi perpetua primavera,
espacio de henchida voz,
atraviesa,
cuerpo en penumbra
de eco sordo en altura.
Tierra llena es fidedigna siembra,
criatura mía que ante luz secundes,
sentimiento y alma condensadas,
son tus vidrios afables
una recia marea
al entonar tu caracola
en salitre y arena
una sirena vespertina,
de hermosura y sombra en ruido,
mi preciosa,
flor impura tu ambrosía
flecha diamantina en bruto,
oh implorada,
siempre nuestra alma
vilmente enamorada.



Förüq castellano
 
Agradecido, Anamer una alegría la buena aceptación de mi escrito, con tu comentario y aprecio.
 
Recuerdo su junquillo





Breas, auras perfumadas
al noble sabor que es siempre;
cardito, flor amable,
mi contento que imagino
en esa avecilla vistosa
irisada, al saber preso,
que todo abarca,
a pálpitos veloces
imagino,
sonar sin acento,
recuerdo amigable,
retemblar entre yedras jóvenes,
a un tercio de edad mejor,
no pregunto,
delicia en vilo sin cuerda,
existencia, oh traidora,
como frágil lirio núbil imagino,
ojo en silencio puesto,
oh reverbera azar misterioso,
en verde flor de piedra,
ay espíritu en secuaz fecundidad,
vil idea,
mundo incierto no comprende
lo que te amo,
ni acuso, mi perpetua primavera,
espacio de henchida voz,
atraviesa,
cuerpo en penumbra
de eco sordo en altura.
Tierra llena es fidedigna siembra,
criatura mía que ante luz secundes,
sentimiento y alma condensadas,
son tus vidrios afables
una recia marea
al entonar tu caracola
en salitre y arena
una sirena vespertina,
de hermosura y sombra en ruido,
mi preciosa,
flor impura tu ambrosía
flecha diamantina en bruto,
oh implorada,
siempre nuestra alma
vilmente enamorada.



Förüq castellano


Hola Miguel me ha sido grato encontrar de nuevo tu poesía por estos lares.
Tu recital siempre original enalteciendo el amor y la naturaleza.
Un abrazo con respeto y admiración.
 

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