Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Salta una alarma enloquecida;
la media noche ha amanecido.
Caigo de la cama al grito
y del piso vuelo al baño.
Desayuno hambre en la cocina,
le prendo baba al tercer cigarro,
me guardo la tos en la nevera
y salgo corriendo al trabajo
de perder un viernes cada día.
Ignoro la indigestión de la casera.
Ignoro el saludo del vecino.
Ignoro al policía que grita a lo lejos.
Pero mientras cruzo la avenida
me detiene el presentimiento
de que mi cuerpo dormido
aún yace frente a la radio encendida.
Un camión atropella el recuerdo
y mi cuerpo despierta fracturado
en un charco de pis bajo la cama,
con mi gato Sartre encima
y a tres minutos en marcha
de mi cadáver más cercano.
La noche ya es media mañana;
una alarma brama enfurecida…
la media noche ha amanecido.
Caigo de la cama al grito
y del piso vuelo al baño.
Desayuno hambre en la cocina,
le prendo baba al tercer cigarro,
me guardo la tos en la nevera
y salgo corriendo al trabajo
de perder un viernes cada día.
Ignoro la indigestión de la casera.
Ignoro el saludo del vecino.
Ignoro al policía que grita a lo lejos.
Pero mientras cruzo la avenida
me detiene el presentimiento
de que mi cuerpo dormido
aún yace frente a la radio encendida.
Un camión atropella el recuerdo
y mi cuerpo despierta fracturado
en un charco de pis bajo la cama,
con mi gato Sartre encima
y a tres minutos en marcha
de mi cadáver más cercano.
La noche ya es media mañana;
una alarma brama enfurecida…
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