BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ya no queda nada.
Sólo la tierra bajo los pies.
Pero, qué es la tierra
sin un amor en la distancia?
Será polvo aterido de moscas
o sentencias de polillas que crían
junto a los labios y la boca.
Nada, no queda nada.
Un eje transmisor de voces
perturbables, un inmenso catalejo
que odia las órdenes intempestivas.
Sólo la tierra bajo tus pies indecisos.
Proclives al desnudo bajo la misma arena.
Un ojo de criatura hostil a la luna.
Un camión invasor de carreteras y dunas.
Nada. Pero apenas, en segundos,
un cuerpo huye por las barrancas húmedas,
hasta el sinfín, donde las piedras son machacadas.
©
Sólo la tierra bajo los pies.
Pero, qué es la tierra
sin un amor en la distancia?
Será polvo aterido de moscas
o sentencias de polillas que crían
junto a los labios y la boca.
Nada, no queda nada.
Un eje transmisor de voces
perturbables, un inmenso catalejo
que odia las órdenes intempestivas.
Sólo la tierra bajo tus pies indecisos.
Proclives al desnudo bajo la misma arena.
Un ojo de criatura hostil a la luna.
Un camión invasor de carreteras y dunas.
Nada. Pero apenas, en segundos,
un cuerpo huye por las barrancas húmedas,
hasta el sinfín, donde las piedras son machacadas.
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