Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Algunos tienen un cuarto piso en la luna,
otros un buen sabor para pasar un instante,
unos tienen amante y yo.... no tengo ninguna.
Hay quienes tienen un pirata que surca sus sueños,
un valle con sol y yo tengo un desierto sin voz,
un botín de oro que se vuelve polvo si lo miran con celos,
una mueca que nunca se va y un tres sin un dos.
Sin materia prima, me marcho a la ruina
de pretender un amor que no acabe,
que no rebote en la hora feliz ni se deprima,
que no se oculte el miedo, que siga hacia adelante.
Mis sueños tienen sueños propios en camilla,
mis manos cinco dedos y ningún pincel,
dos cafés, una pastilla y yo estoy como el coronel...
no tengo quien me escriba.
La noche tiene un cielo estrellado con un cuenco en el mar,
el día un horizonte y un ocaso para ir de vacaciones,
la luna un secreto que es ágil como un jamás
y el nudo de mis zapatos un desatino sin pasiones.
Los malos tienen un cuarto vip en un motel,
los buenos una canción para su fatiga,
y yo estoy solo como el coronel,
no tengo quien me escriba.
Se marcha el amor y no tiene intenciones de volver,
hay un plato de sopa fría en mi cocina,
y yo estoy triste como el coronel,
sin nadie quien me escriba.
otros un buen sabor para pasar un instante,
unos tienen amante y yo.... no tengo ninguna.
Hay quienes tienen un pirata que surca sus sueños,
un valle con sol y yo tengo un desierto sin voz,
un botín de oro que se vuelve polvo si lo miran con celos,
una mueca que nunca se va y un tres sin un dos.
Sin materia prima, me marcho a la ruina
de pretender un amor que no acabe,
que no rebote en la hora feliz ni se deprima,
que no se oculte el miedo, que siga hacia adelante.
Mis sueños tienen sueños propios en camilla,
mis manos cinco dedos y ningún pincel,
dos cafés, una pastilla y yo estoy como el coronel...
no tengo quien me escriba.
La noche tiene un cielo estrellado con un cuenco en el mar,
el día un horizonte y un ocaso para ir de vacaciones,
la luna un secreto que es ágil como un jamás
y el nudo de mis zapatos un desatino sin pasiones.
Los malos tienen un cuarto vip en un motel,
los buenos una canción para su fatiga,
y yo estoy solo como el coronel,
no tengo quien me escriba.
Se marcha el amor y no tiene intenciones de volver,
hay un plato de sopa fría en mi cocina,
y yo estoy triste como el coronel,
sin nadie quien me escriba.