Annamb
Poeta recién llegado
La prórroga, presente
agitada el alma, del que corre;
intuyo mis impetuosos pies,
se quieren aventajar tan veloces.
¡Que desesperantes ganas!
¡Que huida!
Vertiginosos relámpagos, pisan tierra firme,
capaz de todo cuasi volar, puedo;
mis pies apresurados, brincos descontrolados,
en la cima, que vistas de pájaro.
Bendita presencia la del que corre.
Exhausta aun, la corriente en la piel
en mi rostro, una sonrisa.
¡Acelerar, no me deja de sorprender!
agitada el alma, del que corre;
intuyo mis impetuosos pies,
se quieren aventajar tan veloces.
¡Que desesperantes ganas!
¡Que huida!
Vertiginosos relámpagos, pisan tierra firme,
capaz de todo cuasi volar, puedo;
mis pies apresurados, brincos descontrolados,
en la cima, que vistas de pájaro.
Bendita presencia la del que corre.
Exhausta aun, la corriente en la piel
en mi rostro, una sonrisa.
¡Acelerar, no me deja de sorprender!
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