claudiorbatisti
claudiorbatisti
no toques la puerta;
no digas: “el amarillo
del verano me ha disperso,
y las cintas del invierno
con hielo me han atado”.
Amor, cuando llegues
no te disgustes
si en mis ojos con el verde
de los prados te he vestido,
y sobre labios secos
te he pintado
de rojas amapolas y violetas,
seduciendo, así, el vuelo
de abejas y mariposas
ávidas de agua salada
y miel amarga.
Amor, cuando llegues
no cubras de palabras
el silencio desnudo
de cada día lejano,
¡Ay!, las noches de vacío
que aún retumban,
se extienden sobre mis manos
y cada alba me alcanza
ya cansado de la vida
con la ilusión de retenerte.
Claudio Batisti