Spasst
Poeta asiduo al portal
Vuelvo a recaer ante un amigo:
se me escapa entre los dedos,
una vez más, camino sin sentido,
que ya no encuentro más luceros,
no vale hacerse el sorprendido,
este avión no admite más pasajeros,
acepto tu voluntad empedernido,
pero ya no quiero más sonajeros.
Miro el cielo desde un alhamí.
Qué tristeza más seria me da sombra*,
este anticiclón ya no es baladí,
calmar una vida que se encuentra rota,
que no se adecúa a lo que sentí,
imaginar la garganta del gallo cortá*,
porque quiso cantar alboradas sin ti,
decidir que mi cuerpo el sílex te otorga,
porque emocionado lo pulí para ti.
se me escapa entre los dedos,
una vez más, camino sin sentido,
que ya no encuentro más luceros,
no vale hacerse el sorprendido,
este avión no admite más pasajeros,
acepto tu voluntad empedernido,
pero ya no quiero más sonajeros.
Miro el cielo desde un alhamí.
Qué tristeza más seria me da sombra*,
este anticiclón ya no es baladí,
calmar una vida que se encuentra rota,
que no se adecúa a lo que sentí,
imaginar la garganta del gallo cortá*,
porque quiso cantar alboradas sin ti,
decidir que mi cuerpo el sílex te otorga,
porque emocionado lo pulí para ti.