Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Silencios
tiempo para ordenar palabras en tu garganta
que ansían por salir a borbotones
como niños a la hora del recreo
en esa marabunta desenfrenada de juegos
que no conoce límites
en las paredes del arte.
Silencios
que busca la maestra de escuela
con intenciones didácticas
y deseos
de encauzar las fuentes
de multitud de dedos
que hacen de los aires paraíso.
Silencios
que se toman sujetos y predicados
para cogerse de las manos
y salirse a pasear juntos
sin los miedos de perderse
en el vacío,
pues la noche los alumbró primero.
Silencios
que a la piel ni estorban ni incomodan
pues son por donde andan de puntillas
las caricias
que abren las costuras
de las ropas más viejas
y ponen las simientes
de una luz que no ciega.
Silencios
tiempo para ordenar
las palabras.