Y mientras los pajarillos, garabatean el cielo…
los nidos de las lealtades, y los árboles de la resistencia;
las locomotoras, llenas de abalorios, por los hoteles…
las tribus , ebrias de las espumas del mar,
y los caballos que se reúnen al fondo de las caracolas…
todo se agolpa , para sentir…
y ´todo, sería siempre a tope contigo…
las exuberancias de los parques,
el rezo del tacto,
las musas en la utopía,
y los diagramas de la ciudad;
las panteras perfumadas, por las montañas ,
y los embarcaderos de niebla, más densos…
las lagartijas a rombos, y los plazos de las hiedras;
los juegos de los tucanes, por los rincones de las tabernas…
esos vicios dulces, que se elevaban con el humo…
los gatos mundanos, y los correos de las promesas;
el hermano, con nuestro ajedrez por las ramas,
y la novia, que espera, junto a las guitarras del barrio.
los nidos de las lealtades, y los árboles de la resistencia;
las locomotoras, llenas de abalorios, por los hoteles…
las tribus , ebrias de las espumas del mar,
y los caballos que se reúnen al fondo de las caracolas…
todo se agolpa , para sentir…
y ´todo, sería siempre a tope contigo…
las exuberancias de los parques,
el rezo del tacto,
las musas en la utopía,
y los diagramas de la ciudad;
las panteras perfumadas, por las montañas ,
y los embarcaderos de niebla, más densos…
las lagartijas a rombos, y los plazos de las hiedras;
los juegos de los tucanes, por los rincones de las tabernas…
esos vicios dulces, que se elevaban con el humo…
los gatos mundanos, y los correos de las promesas;
el hermano, con nuestro ajedrez por las ramas,
y la novia, que espera, junto a las guitarras del barrio.