SUEÑO PARA VIOLÍN Y PIANO
(La sonata de César Franck)
Desperté en insólita madrugada
Soñaba... soñaba... ¿soñaba?
Alguien interpretaba la sonata para violín
César Frank o Marcel Proust
me llegaban a través del aura de amor y misterio
que todo sueño debe tener
Amor, amor loco y embriagado como notas de violín
llegaba iluminando los barrotes de cristal que me enjaulaban
Velos de espuma vagorosa
ácidas promesas de placer inaccesible
Fuera en desabrida incongruencia los pájaros
ofrecían los ritmos del despertar
Golpe seco del último acorde
La magia se disolvió como una espera imposible
Eran Franck o Marcel Proust
Odette dormía placidamente a mi lado
custodiando las últimas catleias que le ofreció Carlos Swan
(o su porquero)
Revuelos de moscas tardías
ansias de libertad de las glicinias de junio
(¿porqué libertad si es tan sólo una jaula?)
Adormecido por el susurro animal de la mujer dormida
cesaron para mí los rumores y los días
Vuelos entretejidos
de las notas de violín que flotaban renuentes sobre sus ecos
Mi alma en subeybaja ensayaba las difíciles posturas de la muerte
Perdidos el peso y la forma era alma, solo alma
con sus piruetas entre lascivas y místicas
Todo y tan solo alma
Mientras en el búcaro trasgredido por los primeros rayos del sol
las violetas esperaban su aromático destino
Sedas aromas y la carne femenina
Las pequeñas mariposas habitaron el alma de las gardenias
¿Soñaba?
(La sonata de César Franck)
Desperté en insólita madrugada
Soñaba... soñaba... ¿soñaba?
Alguien interpretaba la sonata para violín
César Frank o Marcel Proust
me llegaban a través del aura de amor y misterio
que todo sueño debe tener
Amor, amor loco y embriagado como notas de violín
llegaba iluminando los barrotes de cristal que me enjaulaban
Velos de espuma vagorosa
ácidas promesas de placer inaccesible
Fuera en desabrida incongruencia los pájaros
ofrecían los ritmos del despertar
Golpe seco del último acorde
La magia se disolvió como una espera imposible
Eran Franck o Marcel Proust
Odette dormía placidamente a mi lado
custodiando las últimas catleias que le ofreció Carlos Swan
(o su porquero)
Revuelos de moscas tardías
ansias de libertad de las glicinias de junio
(¿porqué libertad si es tan sólo una jaula?)
Adormecido por el susurro animal de la mujer dormida
cesaron para mí los rumores y los días
Vuelos entretejidos
de las notas de violín que flotaban renuentes sobre sus ecos
Mi alma en subeybaja ensayaba las difíciles posturas de la muerte
Perdidos el peso y la forma era alma, solo alma
con sus piruetas entre lascivas y místicas
Todo y tan solo alma
Mientras en el búcaro trasgredido por los primeros rayos del sol
las violetas esperaban su aromático destino
Sedas aromas y la carne femenina
Las pequeñas mariposas habitaron el alma de las gardenias
¿Soñaba?
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