Edna Victoria
Poeta recién llegado
Se busca un hombre:
Que me ame, en lugar de poseerme.
Que no necesite pruebas para creerme.
Que me llene de amistad, luego de placer.
Que me deje sentir antes, para sentir él.
Que me cuide sin consentirme demasiado.
Que camine conmigo, no a mi lado.
Que me regale flores sin pretextos.
Que lea de mis ojos sus misterios.
Que se crezca en mi abrazo, mientras me hace crecer
Que sea fuerte, sea frágil y que sepa ser fiel.
Que no busque que lo atienda, sino que lo entienda
Que me enseñe a encontrarme, que de mí él aprenda.
Que no haga promesas de amores eternos.
Que no aprese al amor hasta envejecerlo.
Ofrezco:
Un amor puro y cuidados, no doy sobreprotección
El pago:
Será mi entrega, con todo mi corazón.
Si se siente interesado no busque mi dirección
vaya y búsqueme en el parque donde escuche una canción.
Aparezca casualmente, con una flor en la mano
y diga:“ Yo soy el hombre que tanto Usted ha esperado”
Que me ame, en lugar de poseerme.
Que no necesite pruebas para creerme.
Que me llene de amistad, luego de placer.
Que me deje sentir antes, para sentir él.
Que me cuide sin consentirme demasiado.
Que camine conmigo, no a mi lado.
Que me regale flores sin pretextos.
Que lea de mis ojos sus misterios.
Que se crezca en mi abrazo, mientras me hace crecer
Que sea fuerte, sea frágil y que sepa ser fiel.
Que no busque que lo atienda, sino que lo entienda
Que me enseñe a encontrarme, que de mí él aprenda.
Que no haga promesas de amores eternos.
Que no aprese al amor hasta envejecerlo.
Ofrezco:
Un amor puro y cuidados, no doy sobreprotección
El pago:
Será mi entrega, con todo mi corazón.
Si se siente interesado no busque mi dirección
vaya y búsqueme en el parque donde escuche una canción.
Aparezca casualmente, con una flor en la mano
y diga:“ Yo soy el hombre que tanto Usted ha esperado”