Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hay dulzura!!!...,
como me haces recordarte,
insinuándote en melodías embriagantes
y emerges sólida, potente, cadenciosa entre mis sienes,
bailando al ritmo de arpegios interminables,
que arrebatan mis vehementes sentidos.
Como mi corazón te extraña,
se ensancha, se encoge, se funde,
te mima, te atrapa, te sorbe,
se muestra inquieto y sereno,
palpita, se arremolina, se estremece, se colma,
con cada pincelada que de ti procura.
Como me haces dibujarte,
llenando perfecta mi retina,
enredando tu cintura con hilos de caricias,
moldeando siluetas que cogen enarboladas
el grato sabor del susurro,
que contento trina desde mis estancias.
Como arrebatas en llamaradas,
fundiendo mi cuerpo acariciando tu alma
y sujeto me quedo en tu diáfana mirada
que observa mi torso respirando a sus anchas,
y te dejas tranquila por debajo de mis palabras,
abandonada al cepillo que se desliza desde mi liada.
Hay dulzura!!!....,
como has goteado mi alma,
con pequeños y fulminantes destellos
que han enmudecido mis ancianas canas
y el ventisquero gélido que se había hecho espacio
se ha vuelto escurridizo pasillo,
donde tu dulce semblanza,
ha afincado su morada
dejando su estela delicada,
que ha templado ésta mi ensenada .
como me haces recordarte,
insinuándote en melodías embriagantes
y emerges sólida, potente, cadenciosa entre mis sienes,
bailando al ritmo de arpegios interminables,
que arrebatan mis vehementes sentidos.
Como mi corazón te extraña,
se ensancha, se encoge, se funde,
te mima, te atrapa, te sorbe,
se muestra inquieto y sereno,
palpita, se arremolina, se estremece, se colma,
con cada pincelada que de ti procura.
Como me haces dibujarte,
llenando perfecta mi retina,
enredando tu cintura con hilos de caricias,
moldeando siluetas que cogen enarboladas
el grato sabor del susurro,
que contento trina desde mis estancias.
Como arrebatas en llamaradas,
fundiendo mi cuerpo acariciando tu alma
y sujeto me quedo en tu diáfana mirada
que observa mi torso respirando a sus anchas,
y te dejas tranquila por debajo de mis palabras,
abandonada al cepillo que se desliza desde mi liada.
Hay dulzura!!!....,
como has goteado mi alma,
con pequeños y fulminantes destellos
que han enmudecido mis ancianas canas
y el ventisquero gélido que se había hecho espacio
se ha vuelto escurridizo pasillo,
donde tu dulce semblanza,
ha afincado su morada
dejando su estela delicada,
que ha templado ésta mi ensenada .