Nat Guttlein
さん
He oído a la luna,
la he mirado desde mi ventana,
pensando en cuentos,
recordando melodías con su forma.
Recordando.
Le pregunto a mis libros si es que acaso ella habla,
le susurro a mi almohada que quizás su vestido blanco,
significa algo más.
He oído tu voz,
he recorrido cada uno de tus recuerdos,
encontrándolos de pie en mi alma.
Me deslizo de mi cama,
tomo mis zapatillas y corro hacia tu ventana.
En sueños.
En realidades diferentes a la actual,
la que continuamente se llena de ti y tu aroma.
La luna sigue aún de pie,
mi madre susurra historias sobre ella a mis oídos,
con sus manos en mi cabello.
Suspiro y abrazo el aire de la noche en mis adentros.
Miro hacia el cielo una vez más,
recordando.
Imaginando nuevamente que corro hacia tu ventana,
tu abres y me miras.
Yo te veo y sonrío porque lo sé.
Me abrazas con tu corazón y escucho canciones de cuna.
Me aprieto contra tu esencia,
miras a mis ojos y sabemos solo y nada más,
cuán mía eres,
y cuán tuya seré, el resto de la eternidad.
la he mirado desde mi ventana,
pensando en cuentos,
recordando melodías con su forma.
Recordando.
Le pregunto a mis libros si es que acaso ella habla,
le susurro a mi almohada que quizás su vestido blanco,
significa algo más.
He oído tu voz,
he recorrido cada uno de tus recuerdos,
encontrándolos de pie en mi alma.
Me deslizo de mi cama,
tomo mis zapatillas y corro hacia tu ventana.
En sueños.
En realidades diferentes a la actual,
la que continuamente se llena de ti y tu aroma.
La luna sigue aún de pie,
mi madre susurra historias sobre ella a mis oídos,
con sus manos en mi cabello.
Suspiro y abrazo el aire de la noche en mis adentros.
Miro hacia el cielo una vez más,
recordando.
Imaginando nuevamente que corro hacia tu ventana,
tu abres y me miras.
Yo te veo y sonrío porque lo sé.
Me abrazas con tu corazón y escucho canciones de cuna.
Me aprieto contra tu esencia,
miras a mis ojos y sabemos solo y nada más,
cuán mía eres,
y cuán tuya seré, el resto de la eternidad.