Eres hoy un juego de memoria
un constante ir y venir de situaciones,
películas en mis ojos
como maldiciones de sentir.
Siempre tú, en alguna noche
siempre colándote por las ventanas
impregnada en el viento
reflejada en los espejos.
Extrañar es más triste que perder
por la herida que no cierra,
una luz que no se apaga
el eterno ataque del reloj.
Calma que mata
paz que envenena
normalidad triste
vida que ya no quiero portar.