K-rolissa
Poeta reconocido en el portal
No podía
Dejar de mirarlo
Con su
Credo de mar
Y unos labios
Que me
Pronunciaban
Como sirena
En la neblina
Vendiendo
Burbujas
Detrás de la
Tempestad
La sonrisa
Ya no crece
Ilusionada
Y la cerradura
Duele
Allá en sus
Altos de nieve
En el norte
De la madrugada
Se me alargan
Las noches
Y regreso
A contar rebaños
Cuando ya
Sólo me alcanza
La tibia brisa
De su ausencia
Bajo el silencio verde
De su mirada.