Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Volví,
mis trinitarias,
amigas de espinas con flores bellas.
Trinitarias,
enredaderas nobles que
sin culpa han absorbido la casa
y han convertido con su sombra
un techo al corazón
que se ha espinado entre ustedes,
díganme si han sabido ocultar el poema
que murió entre las paredes viejas
de mi pasado.
Ese,
que hizo de mi vida el desagravio
y con letras violadas
armó mi llanto
tapando la boca
de la niña al sufrimiento.
Volví mis trinitarias,
volví,
y aunque una vez
tus espinas en mi espalda tuve,
hoy sellaste mi tragedia
cuando hice de ti algo bello
y en tu victoria del espacio acaparado
pude sonreír
desde mi silencio.
mis trinitarias,
amigas de espinas con flores bellas.
Trinitarias,
enredaderas nobles que
sin culpa han absorbido la casa
y han convertido con su sombra
un techo al corazón
que se ha espinado entre ustedes,
díganme si han sabido ocultar el poema
que murió entre las paredes viejas
de mi pasado.
Ese,
que hizo de mi vida el desagravio
y con letras violadas
armó mi llanto
tapando la boca
de la niña al sufrimiento.
Volví mis trinitarias,
volví,
y aunque una vez
tus espinas en mi espalda tuve,
hoy sellaste mi tragedia
cuando hice de ti algo bello
y en tu victoria del espacio acaparado
pude sonreír
desde mi silencio.
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