Eduardo Bretón
Poeta recién llegado
Que lento se hace el amor en la mirada, en el ojo inmune y loco que se queda cual farsante engañándonos los sentidos. Se imagina el sueño, el futuro que reconforta a la esperanza, que no deja de esperar ni de mirar cualquier hecho. Y siguen viniendo, uno tras otro, siguen llegando espejismos que se llevan el alma a pedazos, cortados sin pudor ni respeto, son simplemente destazados, mutilados de la piel a los huesos. Ya hecho el ultraje y el alma dividida, arrancada del cuerpo, se va uno muriendo por dentro, todavía soñando las esperanzas pasadas y pesadas cada noche, cada amargo porvenir.