Frangelo
Poeta recién llegado
Minutos en un gotero de sal
Acá en casa no sale el sol
Aquella bola de fuego no ilumina perdición
Paredes manchadas de negro azabache
Son palabras que se me escaparon y que quizás hagan que me maten
Pero por más que la muerte llegue, las sonrisas de acrílico no temen
Crianza de mentiras
Tu mandíbula se torció y te drenaste de saliva
Muerde sativa
El dolorcito se alivia
Manos demasiado cansadas para rasguñar mi angustia científica
El destino quemó la puerta y el azar cerró nuestras cisternas
La amabilidad enredo nuestros pies en el suelo, mientras que el fingir nos atornillo labios felices
Así viven los desafortunados
Ahogados, no cantan, relinchan
En las noches llenas de metal, podes escuchar las pezuñas murmurar
Por los orificios de las ventanas observar a esta familia calcinada
Con cuencas vacías y melenas enmarañadas, manchadas de la sobra de mañana
Porque aquí la desgracia esta anticipada
Dedos tintados de verde
Te distraes y la voluntad se te pierde
Uñas con punta de jeringa te envenenan de espíritu animal
Palabras con terminaciones esporádicas te desganan
El techo gotea savia, el piso deja tus piernas cansadas
De los pasillos engendra una ventisca desconsiderada
Bienvenido a esta casa desarticulada y desrazonada
Donde las rimas suenan bien pero luego te arañan la espalda
Y el papel de esfuerzo se esfuma en puro verso
Porque un error se paga en costillares y la muerte anhela nuestros manjares
Somos rentables, no acumulables
Soñamos con que nuestros ojos sean como cámaras desechables
Luego de la era infame
Estamos estancados bajo este techo despiadado
Que nos tiene escondidos con su miedo acertado
Vigilados por un gato pelado junto a un cuervo estafado
Picotean y rasguñan para que vivamos acomodados en el pasado
Pero acaba el año
Podremos ser estaño, brillantes y alejados
En la punta de la montaña hecha de pañuelos
Le estrecharemos la mano al año nuevo
Y seguirá el tiempo, se calentara el invierno
Manejaremos el fuego para que cuando cantemos, iluminemos
Villancicos o tarareos despidiendo el año viejo
Originarios de un eterno bautismo
Terminamos en ismo
Achicados en escarcha
Olvidados en la marcha
Aun así, cuando el sol avanza
Nos volvemos plantas
Cubiertos de palmas
Somos torbellinos que arrasan con la arena de la vieja casa
O perlas que abandonan su carcaza
Con la cabeza en alza
Y las manos en la espalda
Cargando valijas, balanceando almarrazas
Esquivando las esquirlas del miedo que abrasa
Así avanzamos, limpiamos la casa
Porque todo pasa
Todo pasa.
Acá en casa no sale el sol
Aquella bola de fuego no ilumina perdición
Paredes manchadas de negro azabache
Son palabras que se me escaparon y que quizás hagan que me maten
Pero por más que la muerte llegue, las sonrisas de acrílico no temen
Crianza de mentiras
Tu mandíbula se torció y te drenaste de saliva
Muerde sativa
El dolorcito se alivia
Manos demasiado cansadas para rasguñar mi angustia científica
El destino quemó la puerta y el azar cerró nuestras cisternas
La amabilidad enredo nuestros pies en el suelo, mientras que el fingir nos atornillo labios felices
Así viven los desafortunados
Ahogados, no cantan, relinchan
En las noches llenas de metal, podes escuchar las pezuñas murmurar
Por los orificios de las ventanas observar a esta familia calcinada
Con cuencas vacías y melenas enmarañadas, manchadas de la sobra de mañana
Porque aquí la desgracia esta anticipada
Dedos tintados de verde
Te distraes y la voluntad se te pierde
Uñas con punta de jeringa te envenenan de espíritu animal
Palabras con terminaciones esporádicas te desganan
El techo gotea savia, el piso deja tus piernas cansadas
De los pasillos engendra una ventisca desconsiderada
Bienvenido a esta casa desarticulada y desrazonada
Donde las rimas suenan bien pero luego te arañan la espalda
Y el papel de esfuerzo se esfuma en puro verso
Porque un error se paga en costillares y la muerte anhela nuestros manjares
Somos rentables, no acumulables
Soñamos con que nuestros ojos sean como cámaras desechables
Luego de la era infame
Estamos estancados bajo este techo despiadado
Que nos tiene escondidos con su miedo acertado
Vigilados por un gato pelado junto a un cuervo estafado
Picotean y rasguñan para que vivamos acomodados en el pasado
Pero acaba el año
Podremos ser estaño, brillantes y alejados
En la punta de la montaña hecha de pañuelos
Le estrecharemos la mano al año nuevo
Y seguirá el tiempo, se calentara el invierno
Manejaremos el fuego para que cuando cantemos, iluminemos
Villancicos o tarareos despidiendo el año viejo
Originarios de un eterno bautismo
Terminamos en ismo
Achicados en escarcha
Olvidados en la marcha
Aun así, cuando el sol avanza
Nos volvemos plantas
Cubiertos de palmas
Somos torbellinos que arrasan con la arena de la vieja casa
O perlas que abandonan su carcaza
Con la cabeza en alza
Y las manos en la espalda
Cargando valijas, balanceando almarrazas
Esquivando las esquirlas del miedo que abrasa
Así avanzamos, limpiamos la casa
Porque todo pasa
Todo pasa.