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Antes del 2000

Frangelo

Poeta recién llegado
Minutos en un gotero de sal

Acá en casa no sale el sol

Aquella bola de fuego no ilumina perdición

Paredes manchadas de negro azabache

Son palabras que se me escaparon y que quizás hagan que me maten

Pero por más que la muerte llegue, las sonrisas de acrílico no temen

Crianza de mentiras

Tu mandíbula se torció y te drenaste de saliva

Muerde sativa

El dolorcito se alivia

Manos demasiado cansadas para rasguñar mi angustia científica

El destino quemó la puerta y el azar cerró nuestras cisternas

La amabilidad enredo nuestros pies en el suelo, mientras que el fingir nos atornillo labios felices

Así viven los desafortunados

Ahogados, no cantan, relinchan

En las noches llenas de metal, podes escuchar las pezuñas murmurar

Por los orificios de las ventanas observar a esta familia calcinada

Con cuencas vacías y melenas enmarañadas, manchadas de la sobra de mañana

Porque aquí la desgracia esta anticipada

Dedos tintados de verde

Te distraes y la voluntad se te pierde

Uñas con punta de jeringa te envenenan de espíritu animal

Palabras con terminaciones esporádicas te desganan

El techo gotea savia, el piso deja tus piernas cansadas

De los pasillos engendra una ventisca desconsiderada

Bienvenido a esta casa desarticulada y desrazonada

Donde las rimas suenan bien pero luego te arañan la espalda

Y el papel de esfuerzo se esfuma en puro verso

Porque un error se paga en costillares y la muerte anhela nuestros manjares

Somos rentables, no acumulables

Soñamos con que nuestros ojos sean como cámaras desechables

Luego de la era infame

Estamos estancados bajo este techo despiadado

Que nos tiene escondidos con su miedo acertado

Vigilados por un gato pelado junto a un cuervo estafado

Picotean y rasguñan para que vivamos acomodados en el pasado

Pero acaba el año

Podremos ser estaño, brillantes y alejados

En la punta de la montaña hecha de pañuelos

Le estrecharemos la mano al año nuevo

Y seguirá el tiempo, se calentara el invierno

Manejaremos el fuego para que cuando cantemos, iluminemos

Villancicos o tarareos despidiendo el año viejo

Originarios de un eterno bautismo

Terminamos en ismo

Achicados en escarcha

Olvidados en la marcha

Aun así, cuando el sol avanza

Nos volvemos plantas

Cubiertos de palmas

Somos torbellinos que arrasan con la arena de la vieja casa

O perlas que abandonan su carcaza

Con la cabeza en alza

Y las manos en la espalda

Cargando valijas, balanceando almarrazas

Esquivando las esquirlas del miedo que abrasa

Así avanzamos, limpiamos la casa

Porque todo pasa

Todo pasa.
 
Minutos en un gotero de sal

Acá en casa no sale el sol

Aquella bola de fuego no ilumina perdición

Paredes manchadas de negro azabache

Son palabras que se me escaparon y que quizás hagan que me maten

Pero por más que la muerte llegue, las sonrisas de acrílico no temen

Crianza de mentiras

Tu mandíbula se torció y te drenaste de saliva

Muerde sativa

El dolorcito se alivia

Manos demasiado cansadas para rasguñar mi angustia científica

El destino quemó la puerta y el azar cerró nuestras cisternas

La amabilidad enredo nuestros pies en el suelo, mientras que el fingir nos atornillo labios felices

Así viven los desafortunados

Ahogados, no cantan, relinchan

En las noches llenas de metal, podes escuchar las pezuñas murmurar

Por los orificios de las ventanas observar a esta familia calcinada

Con cuencas vacías y melenas enmarañadas, manchadas de la sobra de mañana

Porque aquí la desgracia esta anticipada

Dedos tintados de verde

Te distraes y la voluntad se te pierde

Uñas con punta de jeringa te envenenan de espíritu animal

Palabras con terminaciones esporádicas te desganan

El techo gotea savia, el piso deja tus piernas cansadas

De los pasillos engendra una ventisca desconsiderada

Bienvenido a esta casa desarticulada y desrazonada

Donde las rimas suenan bien pero luego te arañan la espalda

Y el papel de esfuerzo se esfuma en puro verso

Porque un error se paga en costillares y la muerte anhela nuestros manjares

Somos rentables, no acumulables

Soñamos con que nuestros ojos sean como cámaras desechables

Luego de la era infame

Estamos estancados bajo este techo despiadado

Que nos tiene escondidos con su miedo acertado

Vigilados por un gato pelado junto a un cuervo estafado

Picotean y rasguñan para que vivamos acomodados en el pasado

Pero acaba el año

Podremos ser estaño, brillantes y alejados

En la punta de la montaña hecha de pañuelos

Le estrecharemos la mano al año nuevo

Y seguirá el tiempo, se calentara el invierno

Manejaremos el fuego para que cuando cantemos, iluminemos

Villancicos o tarareos despidiendo el año viejo

Originarios de un eterno bautismo

Terminamos en ismo

Achicados en escarcha

Olvidados en la marcha

Aun así, cuando el sol avanza

Nos volvemos plantas

Cubiertos de palmas

Somos torbellinos que arrasan con la arena de la vieja casa

O perlas que abandonan su carcaza

Con la cabeza en alza

Y las manos en la espalda

Cargando valijas, balanceando almarrazas

Esquivando las esquirlas del miedo que abrasa

Así avanzamos, limpiamos la casa

Porque todo pasa

Todo pasa.
Mientras lo predicho es hipnosis y engaño, solo nos queda que establecer
un ritmo de limpieza vital..., como al final señalas todo pasa..., ese elemento
deja que la acurrucada sensacion de la existencia se vea perfectamente
agasajada. bellissimo. saludos de luzyabsenta
 

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