Por tus ojos encendidos.
Y lo mal puesto de un broche
Supe que estuviste anoche
Jugando a juegos prohibidos.
J.MARTI
En la luz de tu mirada
sé que se esconde un deseo,
lo busco pero no veo
señales, no dices nada.
Vivo cada madrugada
con placeres reprimidos,
atenuando mis sentidos
que añoran gozos distantes
entre cirios deslumbrantes
por tus ojos encendidos.
Los celos son mi enemigo.
Examino las aristas,
persigo unas falsas pistas
para encontrar un testigo.
Sosegarme no consigo,
y torpe como un fantoche
te imagino en un derroche
de querer apasionado
por tu pelo mal peinado
y lo mal puesto de un broche.
Te invito al fin. Mi desvelo
es darte un beso, dar pasos
hasta tener en mis brazos
tu cuerpo que tanto anhelo.
Soy aviador en tu cielo
sin atreverme al aproche
pero al bajarte del coche
confesaste mi progreso:
soñando con ese beso
supe que estuviste anoche.
De tanto insistir, acierto.
En tu jardín me recibes
con un vestido que exhibes
amorosamente abierto.
Allí puse al descubierto
el mayor de mis pedidos:
disfrutar desinhibidos
esta pasión compartida
para estar toda la vida
jugando juegos prohibidos.
Y lo mal puesto de un broche
Supe que estuviste anoche
Jugando a juegos prohibidos.
J.MARTI
En la luz de tu mirada
sé que se esconde un deseo,
lo busco pero no veo
señales, no dices nada.
Vivo cada madrugada
con placeres reprimidos,
atenuando mis sentidos
que añoran gozos distantes
entre cirios deslumbrantes
por tus ojos encendidos.
Los celos son mi enemigo.
Examino las aristas,
persigo unas falsas pistas
para encontrar un testigo.
Sosegarme no consigo,
y torpe como un fantoche
te imagino en un derroche
de querer apasionado
por tu pelo mal peinado
y lo mal puesto de un broche.
Te invito al fin. Mi desvelo
es darte un beso, dar pasos
hasta tener en mis brazos
tu cuerpo que tanto anhelo.
Soy aviador en tu cielo
sin atreverme al aproche
pero al bajarte del coche
confesaste mi progreso:
soñando con ese beso
supe que estuviste anoche.
De tanto insistir, acierto.
En tu jardín me recibes
con un vestido que exhibes
amorosamente abierto.
Allí puse al descubierto
el mayor de mis pedidos:
disfrutar desinhibidos
esta pasión compartida
para estar toda la vida
jugando juegos prohibidos.