(Mix con la Luna)
Esta noche, la luna y yo,
vamos a escribir un poema enamorado.
Ella dice que el amor no tiene letras
que se escribe en un solo temblor.
Y yo,
tercamente intento encontrar,
el verbo que lo defina
en todos los tiempos conjugados,
solo para molestarla.
Busco en el diccionario,
como nombrar el aleteo que provoca
tu mirada en cada
poro de mi piel,
la emoción que me cierra
la garganta impidiendo que la voz se haga sonido,
la nostalgia que aprieta mis lágrimas,
en esas noches en que solo quiero
acurrucarme en tus brazos, y no estás.
Pero el libro, obstinado calla,
no existe esa palabra
que describa
tantos momentos compartidos ,
cuando llega el verano,
la tarde en que regresas
y nos miramos,
una mañana mientras desayunamos.
Dice la luna que cuando hablo de ti
resulta todo el infinito muy pequeño,
- me sonrojo porque acabo de confesarle
que el sol se ilumina con tu risa -
Me mira complacida y sonriendo,
me guiña un ojo.
Entonces le digo muy bajito,
que tus manos tan dulces
hacen galopar mi corazón de prisa,
ríe sin disimulo y se despide traviesa.
Va al encuentro del lucero
que la espera, pero antes,
corre a susurrarme al oído,
que ese es el galán, que la hace suspirar.
Enamorada, y risueña,
deja sus cuartillas en mis manos.
Ana Mercedes Villalobos