FAAREL
Poeta recién llegado
Queda tanto tiempo para que el sol borré la noche
y el insomnio me levanta entre el amor y el reproche
Aquí tengo el corazón desnudo, tiritando de frio
y tu cálido pecho; tan cerca y tan lejos del mío
En algunos minutos caeré otra vez dormido
resumiendo entre líneas lo que te he querido
Por no decir lo que te quiero ahora, mi musa
disipare lo indescriptible en forma de excusa
Sueño, aquí despierto con un poco de asombro
con hilos de la noche que bañan tus hombros
Esos, que en lo alto y por detrás de tu cuello
enredan en espiral mis deseos más bellos
Sueño con tu boca como la piña más dulce
y el beso que su aliento en mis labios esculpe
Sueño con tu esbelta cintura, la que a veces preciso
que mis manos atrapen sin tu sano permiso
Te sueño bella mía, mis caricias te aguardan y se desvelan
tan sublimes y suaves como la piel que anhelan
Estas líneas sin retraso te darán los buenos días,
de un hombre enamorado, que por ti no dormía.
Rafael Martínez
06/08/20
y el insomnio me levanta entre el amor y el reproche
Aquí tengo el corazón desnudo, tiritando de frio
y tu cálido pecho; tan cerca y tan lejos del mío
En algunos minutos caeré otra vez dormido
resumiendo entre líneas lo que te he querido
Por no decir lo que te quiero ahora, mi musa
disipare lo indescriptible en forma de excusa
Sueño, aquí despierto con un poco de asombro
con hilos de la noche que bañan tus hombros
Esos, que en lo alto y por detrás de tu cuello
enredan en espiral mis deseos más bellos
Sueño con tu boca como la piña más dulce
y el beso que su aliento en mis labios esculpe
Sueño con tu esbelta cintura, la que a veces preciso
que mis manos atrapen sin tu sano permiso
Te sueño bella mía, mis caricias te aguardan y se desvelan
tan sublimes y suaves como la piel que anhelan
Estas líneas sin retraso te darán los buenos días,
de un hombre enamorado, que por ti no dormía.
Rafael Martínez
06/08/20