Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quisiera no tener que pedir agua
cuando estoy sediento
no tener que buscar sombra
cuando el sol me abrasa
no anhelar palabras
cuando los oídos tiemblan
cuando la piel se rebela
de sus cárceles de nada.
Quisiera no ser muro impenetrable
donde la luz se para
barrera donde unos dedos
hablan lenguajes de noche
marcas que son los puntos
en el comienzo que inflama
verdades que no comulgan
con sacramentos impuros.
Quisiera que tus enaguas
fueran el agua en mis dedos
que tu parte delantera
fuera la posterior en mi
que la arena en tu garganta
fuera oasis en mi boca
que todo aquello que brota
no mereciera la muerte.
Quisiera dejar mi derrota
en cada copo de nieve
que funde cristal latente
en el pulso de una roca.
Quisiera no tener que pedir agua
cuando despierto sediento
en amanecer hambriento
embebido de ti.
Quisiera que tú no me vieras
como el único paraguas
para protegerte del llanto
pero que tú me eligieras
amor
que tú me eligieras.