Alberto J. Pacheco Buezo
Poeta recién llegado
Más cálida que ese abrazo del viento del verano,
es la mirada sobre mí, de ella.
Florecen campos de amores pasionales en mis praderas,
arrullan sus palabras mis sueños por las noches.
Pensar en ella es devolverme la quietud
incluso después del paso de un huracán.
Su voz melifica el viento,
sus risas producen la primavera.
Pensarle es hacerme sonreír.
Por eso no dejo de hacerlo,
por eso no dejo de amarla.
es la mirada sobre mí, de ella.
Florecen campos de amores pasionales en mis praderas,
arrullan sus palabras mis sueños por las noches.
Pensar en ella es devolverme la quietud
incluso después del paso de un huracán.
Su voz melifica el viento,
sus risas producen la primavera.
Pensarle es hacerme sonreír.
Por eso no dejo de hacerlo,
por eso no dejo de amarla.