MARYAGUILAR
Poeta recién llegado
No diré que te amo.
No diré que te quiero.
Cuando a penas emana de mi interior lo que siento por ti, se transforma en dolor.
Porque cuando digo que te quiero sin decirlo, yo escucho nada.
Y el silencio, tu silencio dice más de lo que piensas.
No diré que te quiero, porque tal vez no te quiero.
Pero desnudé mi alma y te regale suspiros y recibí...
Migajas.
Y me siento mendiga.
Mendiga de tus besos y de tu amor.
Rogando un momento de calor.
Y ahora acallaré mi alma.
Mientras la dulce melodía y las tristes letras acurrucan mi ser.
Mientras las lagrimas corren por mis mejillas.
Te digo adiós en silencio.
Tal vez no pudiste ver que me volvía adicta a ti.
Tal vez no podías ver que te abrí mi corazón, te regale mis versos y mi ilusión.
Tú, inalcanzable.
Inexpugnable.
Ahora sé que es mejor decir adiós.
Mi corazón sanará, lo sé.
Y tú olvidarás mi nombre y mi rostro.
Porque sé que no fui nada para ti.
No diré que te quiero.
Cuando a penas emana de mi interior lo que siento por ti, se transforma en dolor.
Porque cuando digo que te quiero sin decirlo, yo escucho nada.
Y el silencio, tu silencio dice más de lo que piensas.
No diré que te quiero, porque tal vez no te quiero.
Pero desnudé mi alma y te regale suspiros y recibí...
Migajas.
Y me siento mendiga.
Mendiga de tus besos y de tu amor.
Rogando un momento de calor.
Y ahora acallaré mi alma.
Mientras la dulce melodía y las tristes letras acurrucan mi ser.
Mientras las lagrimas corren por mis mejillas.
Te digo adiós en silencio.
Tal vez no pudiste ver que me volvía adicta a ti.
Tal vez no podías ver que te abrí mi corazón, te regale mis versos y mi ilusión.
Tú, inalcanzable.
Inexpugnable.
Ahora sé que es mejor decir adiós.
Mi corazón sanará, lo sé.
Y tú olvidarás mi nombre y mi rostro.
Porque sé que no fui nada para ti.
Última edición: