Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se acaban mis esperanzas en esta ultima llamada,
cada segundo cuenta en este auxilio absurdo que pretendo decir.
Auxilio que no escucharás.
Se acaban pronto por las ondas del aire
que se han encargado de cerrar mi desesperación por saberte ahí,
del otro lado del teléfono
e imaginarme cual gesto normal
que soy capaz de decir un ¡hola!
Se acaban las arterias y las venas
llenas de tanta energía y tantas cosas por decir,
que hasta pienso,
que yo misma me acabo y me apago también
junto con olvido de amor.
Mientras espero que tu voz vibre por el teléfono
preparo todo un discurso bello
adornado de corazones y cosas tontas y bonitas
que pienso decirte.
Justo entonces cuando hablas,
cuando dices esa frase introductoria
para un número desconocido a una perfecta desconocida,
no puedo decirte absolutamente nada.
Se acaba este minuto de mi recarga del celular,
la última moneda gastada que me quedaba en la cartera,
y la desaproveché imaginándome hablarte,
imaginando escucharte,
para luego ver acabar el gastado minuto ido
en mi nunca poder escuchar,
ni hablar.
cada segundo cuenta en este auxilio absurdo que pretendo decir.
Auxilio que no escucharás.
Se acaban pronto por las ondas del aire
que se han encargado de cerrar mi desesperación por saberte ahí,
del otro lado del teléfono
e imaginarme cual gesto normal
que soy capaz de decir un ¡hola!
Se acaban las arterias y las venas
llenas de tanta energía y tantas cosas por decir,
que hasta pienso,
que yo misma me acabo y me apago también
junto con olvido de amor.
Mientras espero que tu voz vibre por el teléfono
preparo todo un discurso bello
adornado de corazones y cosas tontas y bonitas
que pienso decirte.
Justo entonces cuando hablas,
cuando dices esa frase introductoria
para un número desconocido a una perfecta desconocida,
no puedo decirte absolutamente nada.
Se acaba este minuto de mi recarga del celular,
la última moneda gastada que me quedaba en la cartera,
y la desaproveché imaginándome hablarte,
imaginando escucharte,
para luego ver acabar el gastado minuto ido
en mi nunca poder escuchar,
ni hablar.
Última edición: