lover
Poeta adicto al portal
SELVAS BLANQUECINAS
¿Dónde existes?
Cuando mezclo añoranza con el fuego
que me abraza,
diluyendo la esencia de lo eterno.
¡Y me apaga!
Al acariciar la duda el pensamiento
de tu rostro,
robado a las ninfas de los sueños.
¡Y espero!
A dioses me comprendan
él te quiero,
castigando al vendaval
de mi tormento.
¿Quién ama?
Cuando se respira clavado
entre migajas,
taciturnas robadas de un deseo.
¡Y vivo!
Si, vivo huido de la gloria
sin cobijo,
entre sal y luna del anhelo.
¡Y seguiré!
Profanando aquello ya infinito
lo que siento,
ocultando sed en la oración
de mi lamento.
Indagando,
los aciagos universos
consternado,
de reojo, con mi miedo
“me resisto al óbito sufrimiento”
que me llama
hermano compañero.
¡Es mi vida!
Quimera forajida,
fugitiva de mis selvas blanquecinas
y ella
tú,
la del signo mordaz en mi existencia.
¿Dónde existes?
Cuando mezclo añoranza con el fuego
que me abraza,
diluyendo la esencia de lo eterno.
¡Y me apaga!
Al acariciar la duda el pensamiento
de tu rostro,
robado a las ninfas de los sueños.
¡Y espero!
A dioses me comprendan
él te quiero,
castigando al vendaval
de mi tormento.
¿Quién ama?
Cuando se respira clavado
entre migajas,
taciturnas robadas de un deseo.
¡Y vivo!
Si, vivo huido de la gloria
sin cobijo,
entre sal y luna del anhelo.
¡Y seguiré!
Profanando aquello ya infinito
lo que siento,
ocultando sed en la oración
de mi lamento.
Indagando,
los aciagos universos
consternado,
de reojo, con mi miedo
“me resisto al óbito sufrimiento”
que me llama
hermano compañero.
¡Es mi vida!
Quimera forajida,
fugitiva de mis selvas blanquecinas
y ella
tú,
la del signo mordaz en mi existencia.
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