AgioNIMO
NEMO
La niña le luce al espejo
su vestido para recorrer,
de la mano al son de los prados
con su amado junto a su corcel.
Un año después del arado
¿que frutos verán el nacer?
"Eterna será nuestra siembra
no habrá plaga que acabe con él"
Bien plaga no hizo contienda
ni el agua faltó por su sed,
la caricia se fue marchitando
el amor se cambió por placer.
Del sentir de arrancar de los prados,
la cosecha, las flores y piel.
Ella que sigue sembrando
él que no puede con él.
¿Fue gula, lujuria? ¿y cuándo?
¿que los ojos no quisieron ver?
él es quien iba opacando
el alba daba anochecer.
Su pena se grita bailando
mi niña ¡volved a nacer!
No dejes que vaya arrancando
tu dicha ¡tu puedes con el!
Aunque los ojos sigan soñando
y el latido vuelve a fallecer.
Sigue, sigue sembrando,
por ti,¡y quien sabe a quien!
su vestido para recorrer,
de la mano al son de los prados
con su amado junto a su corcel.
Un año después del arado
¿que frutos verán el nacer?
"Eterna será nuestra siembra
no habrá plaga que acabe con él"
Bien plaga no hizo contienda
ni el agua faltó por su sed,
la caricia se fue marchitando
el amor se cambió por placer.
Del sentir de arrancar de los prados,
la cosecha, las flores y piel.
Ella que sigue sembrando
él que no puede con él.
¿Fue gula, lujuria? ¿y cuándo?
¿que los ojos no quisieron ver?
él es quien iba opacando
el alba daba anochecer.
Su pena se grita bailando
mi niña ¡volved a nacer!
No dejes que vaya arrancando
tu dicha ¡tu puedes con el!
Aunque los ojos sigan soñando
y el latido vuelve a fallecer.
Sigue, sigue sembrando,
por ti,¡y quien sabe a quien!
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