Yo quiero creer que a estas alturas de la vida he aprendido dos que tres cosas de las relaciones humanas. Dicen por ahí que los boleros son buenos para bailar, pero no para tomarlos como escuela de los sentimientos.
No es tanta la concurrencia,sino que se armó una pachanga de dimes y diretes con mis amigas y amigos poetas.
Gracias Anita hermosa por pasar y dejar tu grata huella que tanto valoro. Te abrazo siempre mucho.
Ni los boleros ni los tangos jejeje