Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
La noche
se hizo niña
y es cuando las gotas de tu voz
suelen llamarme
mordiendo el aire
con aroma de tus labios
Una dulce melodía
con forma de ninfa desnuda
entre mis oídos inquietos,
revolotea las fuentes
escondidas,
No es el canto de gorriones sobre los girasoles empinados, ni las amapolas coloridas
No son las arpas ni las odas,
Es, es el destilar de tu voz cuando la noche se incinera
y se prenden las estrellas,
Que me llama y me hechiza en una
singular melodia, tu boca.
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