Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
En esta noche de lágrimas alegres
en avalancha por la alameda,
escucho el susurro de tu silueta
bajo los hongos coloridos
Tu aroma me canta embrigantes
melodías en las tazas de un paraje conocido
trazando un mapa a tu entero ser
Más extraño era el día para los dos, que aquel
rinconcito de evocaciones e hilvanar de caricias y musitar recuerdos
Entre el tinto y el faro en tu mano,
dos lunas atraviesan mi alma y elevan mis olas.
Dos lunas llenas de intriga, cariño y deseo
Esta noche de lágrimas alegres soy cazador de tus cálidas huellas indelebles, en el tiempo
donde mi esencia anhela la voz de tu aroma.
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