Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
El amor de mi mar
se hace enorme.
Sus vientos,
llevan mi velero
cerca del paraíso de aguas de siete colores
y también por la tormentas de siete dolores.
Las olas gigantes que se forman
en el mar bravío
me han enseñado a reconocer
lo insignificante que soy en el amor.
Lo torpe y absurda para merecer un océano
que van más allá de mi barco de emociones.
El amor de mi mar
pone a prueba mi vida
con esos clavos que atraviesan el alma,
porque hasta el mar
mata.
Las aventuras de su sol en el horizonte
logran calentar mi rostro,
y a la eternidad de la grandeza
pese a mi pobreza
amo andar en el mar del amor
que nunca será mío.
se hace enorme.
Sus vientos,
llevan mi velero
cerca del paraíso de aguas de siete colores
y también por la tormentas de siete dolores.
Las olas gigantes que se forman
en el mar bravío
me han enseñado a reconocer
lo insignificante que soy en el amor.
Lo torpe y absurda para merecer un océano
que van más allá de mi barco de emociones.
El amor de mi mar
pone a prueba mi vida
con esos clavos que atraviesan el alma,
porque hasta el mar
mata.
Las aventuras de su sol en el horizonte
logran calentar mi rostro,
y a la eternidad de la grandeza
pese a mi pobreza
amo andar en el mar del amor
que nunca será mío.