POR SOLO RESPIRARTE A TI.
Detrás de las ramas mudas
se solazan las hebras de la noche.
Un amor, un encanto o una espada
de orgásmico silencio
no siempre muere, no siempre muere.
Tiene nombre la hora que te busca
en la tarde morena.
Desecho la sombra para verte
otra vez desnuda,
déjame oír por un rato
la idolatría de las olas volcadas en tu vientre.
Mírate en el mar, en un bar extraño,
en soles glaucos desde donde vienen
besos cansados de reír.
Mi obsesión son tus dedos de lluvia,
dentro de ti no me arrepiento
de nada,
desecho el aíre
por tan solo respirarte a ti.
Te visto en el ancho silencio,
te miro,
tú me sonríes…
siempre estás en mí, aunque tú
no lo creas.
EBAN
Detrás de las ramas mudas
se solazan las hebras de la noche.
Un amor, un encanto o una espada
de orgásmico silencio
no siempre muere, no siempre muere.
Tiene nombre la hora que te busca
en la tarde morena.
Desecho la sombra para verte
otra vez desnuda,
déjame oír por un rato
la idolatría de las olas volcadas en tu vientre.
Mírate en el mar, en un bar extraño,
en soles glaucos desde donde vienen
besos cansados de reír.
Mi obsesión son tus dedos de lluvia,
dentro de ti no me arrepiento
de nada,
desecho el aíre
por tan solo respirarte a ti.
Te visto en el ancho silencio,
te miro,
tú me sonríes…
siempre estás en mí, aunque tú
no lo creas.
EBAN
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