BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Pienso en la noche
tan furiosa como reina sin cohorte
cohetes de pura niebla dominan
su estrategia de perlas submarinas, atrofiadas.
Pienso en esta larga noche
llena de subterfugios azules e índigos
recipiente inexacto para mis treguas misóginas
lascivamente emplazando mi lengua a su herradura.
Lleno de semen mis manos y alcanzo a escarbar la tierra,
dura de simiente.
Pienso en la noche y me empujan sus nieblas
sostenidos mensajes a través de antenas mutiladas
donde dejó pájaros mojados la lluvia, y el viento
inclina todavía su oído en mi agonía.
Como un perro voy dando tumbos
importa poco si es de tristeza o alegría
sólo ese avaro siniestro consigue
la espada diurna llena de celos de serpiente.
©
tan furiosa como reina sin cohorte
cohetes de pura niebla dominan
su estrategia de perlas submarinas, atrofiadas.
Pienso en esta larga noche
llena de subterfugios azules e índigos
recipiente inexacto para mis treguas misóginas
lascivamente emplazando mi lengua a su herradura.
Lleno de semen mis manos y alcanzo a escarbar la tierra,
dura de simiente.
Pienso en la noche y me empujan sus nieblas
sostenidos mensajes a través de antenas mutiladas
donde dejó pájaros mojados la lluvia, y el viento
inclina todavía su oído en mi agonía.
Como un perro voy dando tumbos
importa poco si es de tristeza o alegría
sólo ese avaro siniestro consigue
la espada diurna llena de celos de serpiente.
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