Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
No tiene mucha ciencia lo que hago
tan sólo es enroscar una tuerca en un tornillo
darle vueltas como hacen los derviches en su baile,
los planetas por ejemplo, alrededor de estrellas
con el firme propósito de ver amanecer cada mañana,
la enredadera que toma un sostén como amuleto
con la suerte de la luz en cada nervio de su hoja,
el agua que desliza su sed por el desagüe
con la firme voluntad de no dar nada por perdido.
No tiene mucha ciencia, como te digo, lo que hago,
me siento simplemente, me arrodillo,
en la cabecera de tu cama pongo mis dedos
sobre el mapa dibujado de tu vientre
y giro, giro, giro, doy mil vueltas
hasta alcanzar la boca de tu ombligo,
nido donde el silencio se detiene
cielo despejado donde mis sueños
cristalizan.