Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
A UNA NIÑA MUJER, DE ORO.
Ay niña de oro,
que la vida solo te dio reveses,
seca esa lágrima, con este pañuelo
que me regalo una rosa.
Que en tus labios muere el brillo de dos rubíes,
y se alza la copla para teñirte la lengua,
que la tinta de tu boca sea,
como un manantial de agua fresca.
Paseas la dicha, chiquilla,
en la estola de tu sombra,
las aceras se hacen prados,
cuando las pisas con los pies descalzos.
Y al mirarte, el sonrojo de las mariposas,
hacen de luces rojas, de los semáforos
que regulan, el paso de los sentimientos,
por el aire, saltándoselos, te busca un beso.
Guardas en tu alma tanta belleza,
en el corazón tanta pasión,
que la sangre es río de gloría,
para recorrer los rincones de tu cuerpo.
Allegro de música celestial,
hace de tocado en tus despertares,
si te quedas con tristeza en la cama,
en la noche, de pena, morirá una estrella.
Y dices desalentada,
que en el reparto de la vida,
te tocaron sólo las lágrimas
y las risas están escondidas.
Luce tu cara, traviesa
la risa que el llanto calla,
pero no quieres ver el espejo,
para verte reflejada.
Si pudiendo ser el sueño,
de un sueño de amor.
¿Por qué eres el féretro
de una pena angustiada?.
Deja caer la túnica
que tu desnudez sea la inspiración,
en la magia de la luz,
que ilumina a los poetas.
Oh que hermosa eres, niña mujer,
cuando bajas la mirada,
la prosa te dibuja un Te quiero
al descubrir lo grande que eres.
Ay niña de oro,
que la vida solo te dio reveses,
seca esa lágrima, con este pañuelo
que me regalo una rosa.
Que en tus labios muere el brillo de dos rubíes,
y se alza la copla para teñirte la lengua,
que la tinta de tu boca sea,
como un manantial de agua fresca.
Paseas la dicha, chiquilla,
en la estola de tu sombra,
las aceras se hacen prados,
cuando las pisas con los pies descalzos.
Y al mirarte, el sonrojo de las mariposas,
hacen de luces rojas, de los semáforos
que regulan, el paso de los sentimientos,
por el aire, saltándoselos, te busca un beso.
Guardas en tu alma tanta belleza,
en el corazón tanta pasión,
que la sangre es río de gloría,
para recorrer los rincones de tu cuerpo.
Allegro de música celestial,
hace de tocado en tus despertares,
si te quedas con tristeza en la cama,
en la noche, de pena, morirá una estrella.
Y dices desalentada,
que en el reparto de la vida,
te tocaron sólo las lágrimas
y las risas están escondidas.
Luce tu cara, traviesa
la risa que el llanto calla,
pero no quieres ver el espejo,
para verte reflejada.
Si pudiendo ser el sueño,
de un sueño de amor.
¿Por qué eres el féretro
de una pena angustiada?.
Deja caer la túnica
que tu desnudez sea la inspiración,
en la magia de la luz,
que ilumina a los poetas.
Oh que hermosa eres, niña mujer,
cuando bajas la mirada,
la prosa te dibuja un Te quiero
al descubrir lo grande que eres.
::